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Keiko Fujimori sabía de negocios de Joaquín Ramírez con la UAP

Entrelazados. Fiscalía comprobó sospechas de la DEA sobre las actividades de lavado de activos por parte del exmandamás de la Universidad Alas Peruanas Fidel Ramírez Prado.

En las jornadas de incautaciones que cumplieron los agentes de la Dirección de Investigación de Lavado de Activos (Dirila), el martes 11 y el miércoles 12 de abril, intervinieron 7 aeronaves, una pista de aterrizaje y un hangar. Era lo que quedaba del negocio aeronáutico que había montado el exrector y dueño de facto de la Universidad Alas Peruanas (UAP), Fidel Ramírez Prado, mediante operaciones de lavado de activos de fondos de origen ilícito.

En 2011, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), justamente había iniciado una investigación a Ramírez y a la UAP porque se habían relacionado con personajes a quienes se atribuían presuntos vínculos con el narcotráfico.

La DEA se interesó en Fidel Ramírez y en su clan, porque este viajó a Miami para emprender negocios aeronáuticos. De hecho, el 19 de enero de 2010, la compañía Aircraft Selling & Leasing Corporation, con oficinas en la mencionada ciudad estadounidense, reportó como nuevo director a Fidel Ramírez Prado, entonces el hombre fuerte de la UAP.

Puntada con hilo

En 2016, La República y la plataforma de investigación periodística Ojo Público revelaron que Fidel Ramírez y el comandante FAP (r) José Vigil Ferreyra, dueño de Aerovigil S. A., se asociaron, cambiando la denominación de la entidad a Escuela de Aviación Civil Jorge Chávez. Esto ocurrió también en 2010 después que Fidel Ramírez se convirtió en director de Aircraft Selling & Leasing Corporation, desde Miami. Ramírez así se puso en el radar de la DEA, porque José Vigil Ferreyra estuvo relacionado con Miguel Arévalo Ramírez, Eteco.

Cuando apareció la publicación, Miguel Arévalo lo negó todo y enjuició a los periodistas. Pero en 2018, la Fiscalía de Crimen Organizado inició investigación a Eteco por presunto tráfico de drogas y colaboración con el terrorismo.

Fidel Ramírez confió en su sobrino Joaquín Ramírez para los negocios en el mercado aeronáutico. Y fue quien convocó al expiloto Jesús Vásquez Ybáñez para que lo asesorara en la compra de aeronaves, como lo acreditan el testimonio de Vásquez y las fotografías en las que aparecen los dos personajes en Miami y en un hangar junto a una aeronave.

Amistades convenidas

Jesús Vásquez luego destapó a la prensa que la DEA tenía puestos sus ojos en el clan familiar de los Ramírez. Cuando salió a la luz el caso, Keiko Fujimori defendió a Joaquín Ramírez. Tenía muchas razones para hacerlo.

En la fotografía captada en Cajamarca en 2013, que aparece abriendo estas páginas, están juntos los actores del caso que investiga la Fiscalía Especializada de Lavado de Activos:

  • Fidel Ramírez Prado, quien, cuando tenía el control de la UAP, transfirió todo a su viuda y a sus hijas poco antes de fallecer.
  • Joaquín Ramírez Gamarra y su hermano Osías Ramírez Gamarra, a quienes la Fiscalía imputa haber usado sus negocios de grifos de combustibles para operaciones de lavado de activos.
  • Keiko Fujimori y Mark Vito Villanella, beneficiados con los negocios del clan Ramírez, como se verá.

En efecto, después de la mencionada fotografía de 2013, en el año 2014 la procuradora de Lavado de Activos, Julia Príncipe Trujillo, denunció a Joaquín Ramírez, quien era congresista fujimorista.

No obstante que el caso estaba en giro, en 2015 Keiko Fujimori y Mark Vito Villanella vendieron a precio sobrevalorado un predio que tenían en Cieneguilla, a una empresa de Joaquín Ramírez, bajo investigación por lavado.

En 2016, Keiko Fujimori designó jefe de su campaña presidencial a Joaquín Ramírez y permitió que este cediera dos propiedades a Fuerza Popular: una residencia en Camacho y una casa en Miraflores, ambas propiedades eran parte de la investigación por lavado.

Keiko Fujimori no solo estaba enterada de la investigación por lavado de activos contra Joaquín Ramírez, sino también se benefició económica y políticamente de su relación de amistad con este. Por esta razón, cuando los verdaderos dueños de la UAP recuperaron el control de la casa de estudios, denunciaron a Keiko Fujimori, a Joaquín  Ramírez y a una decena de miembros de su familia. En consecuencia, el 25 de julio de 2019, la Fiscalía de Lavado de Activos dispuso la investigación.

Como resultado, la Fiscalía concluyó que Fidel Ramírez usó fondos de la UAP para adquirir las aeronaves. Las sospechas de la DEA eran fundadas. Fidel Ramírez usaba fondos de presunto origen ilícito para comprarlas.

Una de las modalidades de Fidel Ramírez era venderle a la UAP las aeronaves por intermedio de su empresa en Estados Unidos, Aircraft Selling & Leasing Corporation, y ponerlas bajo la administración de su hija, Nancy Ramírez Gallegos, quien manejaba la Escuela de Aviación Civil Jorge Chávez.

La resolución del juez Víctor Zúñiga, quien dispuso las incautaciones, consigna la declaración testimonial de Carlos Palacín Fernández, socio de Fidel Ramírez en la compañía Aircraft Selling & Leasing Corporation, de Miami, quien revela los trucos sucios de Fidel Ramírez. Por ejemplo, cuando adquirió un avión Fokker en mal estado.

Para evitar el rastreo del dinero, Fidel Ramírez triangulaba sus operaciones. Usaba fondos de la UAP para la adquisición de las aeronaves, e incluso el mantenimiento de estas a la empresa de su propiedad en Miami.

Otras siete aeronaves y un simulador de vuelo también fueron adquiridos mediante una operación de lavado de fondos de la UAP, y transferidos a la Escuela de Aviación Civil Jorge Chávez, controlada por Nancy Ramírez Gallegos. La escuela era el negocio del padre de esta, Fidel Ramírez Prado, que compartía con el comandante FAP (r) José Vigil Ferreyra, presuntamente vinculado con Eteco. La Fiscalía Especializada en Lavado de Activos tiene mucha expectativa en los documentos que ha incautado en las operaciones del 11 y 12 de abril. Es un caso de alto vuelo.

Una empresa de fachada que funcionaba en Miami

Carlos Palacín Fernández, quien junto con Fidel Ramírez Prado formó parte de la empresa en Miami llamada Aircraft Selling & Leasing Corporation, desde 2010, reconoció ante la Fiscalía de Lavado de Activos que la compañía era una fachada.

Señaló que Ramírez compraba las aeronaves con fondos de la Universidad Alas Peruanas, a la empresa Aircraft Selling & Leasing Corporation.

Palacín recordó que la UAP compró un avión Fokker 27100 averiado a Aircraft Selling & Leasing Corporation. También un Cessna 310Q, que requería mantenimiento y no se le dio.

Fue a solicitud de Fidel Ramírez Prado que Joaquín Ramírez Gamarra se encargara de buscar máquinas para el negocio aeronáutico de su tío. Y contrató como asesor a Jesús Vásquez Ybáñez, quien luego informaría del caso a la DEA.

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